Fimosis

¿Qué es la fimosis? La fimosis es la estrechez de la piel del prepucio, que impide descubrir el glande, al intentar retraerla. Se considera fisiológica (normal) hasta los 3 años de edad.

A veces no hay una fimosis completa, sino unas adherencias balano-prepuciales (entre el prepucio y el glande) que impiden la retracción parcial del prepucio, acompañadas o no de un anillo fimótico (estrechez relativa del prepucio)

¿En qué consiste la cirugía de la fimosis? La intervención difinitiva consiste en la circuncisión, es decir la resección de la piel estrecha y el alargamiento del frenillo del prepucio en los casos de fimosis completa, quedando el glande completamente descubierto y evitando así las recidivas. Los puntos de sutura que se dejan, son reabsorbibles por lo que no hace falta quitarlos ya que caen solos en unas 2- 4 semanas.

En algunos pocos casos (anillos fimóticos que permiten una retracción parcial del prepucio) no es necesario resecar por completo la piel prepucial y basta con una plastia de ampliación del prepucio (corte y sutura en su cara dorsal) que se asocia a una plastia de elongación del frenillo prepucial, que suele ser corto.

En determinados casos en los que está indicado, se puede probar un tratamiento previo con una crema de corticoide (betametasona) que no soluciona las adherencias, pero puede ampliar el prepucio.

NORMAS PARA LA APLICACIÓN DE LA CREMA

En algunas fimosis puede estar indicada, a partir de una cierta edad, la aplicación de una crema de valerato de betametasona (un corticoide). Para que este tratamiento sea efectivo se debe realizar de forma continuada y siguiendo una serie de normas:

  1. Aplicar la crema sólo en la parte distal del pene (desde el surco) 2 veces al día (por la mañana y antes de acostarse)
  2. Al quinto día comenzar con suaves retracciones progresivas (que no deben ser dolorosas, ni producir fisuras ni hacer sangrar)
  3. La crema debe cubrir la piel y el glande que vaya quedando al descubierto.
  4. Tras las retracciones, volver la piel del prepucio a su posición original.
  5. Aunque se consiga la retracción completa antes de un mes de tratamiento, continuar con la crema hasta completar el mes
  6. Como máximo el tratamiento durará dos meses.
  7. Es importante, una vez terminado el tratamiento, continuar con retracciones diarias de la piel del prepucio, al menos una vez al día (al ducharse) y realizar una buena higiene diaria de la zona
  8. Si al aplicar la crema, se produce un enrojecimiento o una reacción alérgica cutánea, suspender inmediatamente el tratamiento.
  9. Se recomienda un control al mes de haber terminado el tratamiento para valorar el resultado y ver si quedan adherencias balano-prepuciales que dificulten la curación definitiva.