Protección solar

 

  • Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 h.
  • Exponerse progresivamente al sol.
  • Evitar totalmente las quemaduras solares. La piel tiene “memoria”.
  • Ningún protector solar ofrece protección TOTAL frente a los riesgos derivados de la radiación ultravioleta.
  • Renovar la aplicación del protector solar con frecuencia (cada 2 h) y en especial después de cada baño.
  • Utilizar un protector solar grado 24 o superior (pieles claras 30 o +).
  • Llevar un buen fotoprotector NO permite aumentar el tiempo de exposición al sol.
  • Los niños de menos de 2 años, NO deben exponerse directamente al sol.
  • Es aconsejable que los niños se protejan con camiseta, gorra y gafas de sol adecuadas.
  • Hay que tener en cuenta que el sol se refleja en la nieve (hasta el 80 %), en la arena (17 %) en el agua (5 %) en la hierba (3%) y en el asfalto (2%) aumentando la incidencia de los rayos.
  • Por cada 1000 m de altura, la radiación ultravioleta aumenta un 6 %
  • Si alguna “peca” aumenta su tamaño, cambia su forma o color, se vuelve pruriginosa (pica) o sangra, consulte con su pediatra o con un dermatólogo.
  • Los niños NUNCA deben someterse a las cabinas de bronceado artificial (rayos UVA, sean del tipo que sean).
  • El ABC de la fotoprotección: Aplicar crema protectora; Buscar la sombra al mediodía Cubrirse con ropa, gorro y gafas protectoras.
  • El Instituto Nacional de Meteorología (www.aemet.es/uvi) da información del índice ultravioleta o UVI: (0-2: mínimo; 3-4: bajo; 5-6: moderado; 7-9: alto y + 10 muy alto).
  • Inspirado en los Consejos del Programa “Euro Melanoma”